Desconvocada la huelga indefinida de Unipost tras 22 días de lucha contra los recortes

Los trabajadores y trabajadoras de Unipost, el mayor operador privado del Estado español, han permanecido en huelga indefinida desde el pasado 20 de diciembre, tras la decisión tomada en asamblea de secundar los paros propuestos por el sindicato CGT, el próximo lunes 13 de enero la huelga quedará desconvocada "pero las acciones de protesta continuarán", según ha indicado CGT en un comunicado.

El conflicto ha surgido como respuesta por parte del personal de la empresa al intento, por parte de la dirección, de una nueva rebaja salarial del 20% y la amenaza de 425 despidos para salvar la empresa, todo ello tras la puesta en marcha de diferentes planes de austeridad durante los últimos tres años, que han incluido un ERTE, fraccionamiento y retrasos en el abono de los salarios y la suspensión sin fecha de pago aún de la última paga extraordinaria de verano y la última de diciembre.

Los sindicatos con representación en Unipost han hecho notar que los mayores accionistas de la empresa, la familia Raventós (propietaria, entre otros, de los viñedos de Codorniu) y el grupo alemán Deutsche Post, se encuentran en una situación económica favorable, y están descargando en la plantilla la responsabilidad de salvar las cuentas de la empresa mediante medidas de recorte salarial, además de no aceptar la alternativa de inyectar más capital. Diversos medios informan que la familia Raventós ha obtenido, solo a través de su empresa Codorniu, en torno a tres millones de euros de beneficio neto el último año. El operador postal alemán, según información publicada por la propia empresa, ha conseguido un beneficio de 646 millones de euros en el tercer trimestre del año 2013, un 7% más que en el mismo período de 2012.

La propuesta de la empresa realizada en el Comité Intercentros, que consistía en un ERE para 425 trabajadores, un expediente de regulación temporal de empleo y rebajas salariales a partir de 2014, fue llevada el 17 de diciembre a un referéndum vinculante, en el que participaron el 79% de las 2.485 personas que forman parte de la plantilla de Unipost, y cuyo resultado fue el rechazo de dicha propuesta por mayoría.

Tras el resultado de la consulta, y el escenario actual que incluye 500 despidos, ERTE de 120 días y recortes en las nóminas, CGT realizó la convocatoria de huelga, declarando que las trabajadoras y trabajadores no son quienes deben hacer los sacrificios, y que corresponde a los accionistas realizar el esfuerzo económico en estos momentos, comenzando con el abono de todas las nóminas atrasadas. El resto de sindicatos (CCOO, UGT y USO) han decidido no secundar la huelga bajo distintos motivos. Los tres sindicatos, aunque han declarado que desearían menores rebajas salariales, dan el visto bueno a las medidas propuestas por la empresa, al considerarlas válidas para salvar de la quiebra a Unipost. Además, CC OO estima que no comparte la convocatoria de huelga, ya que el seguimiento puede ser testimonial. Pese a ello, según anuncia CGT, el seguimiento en centros de Madrid, Barcelona y Zaragoza está siendo masivo, y desde el día 3 de enero es cercano al 100% en Sevilla.

Durante el desarrollo de estas movilizaciones, la empresa ha comenzado a verse desbordada por las reiteradas quejas de los mayores clientes en la entrega de paquetería y los más de nueve millones de envíos inmovilizados, según fuentes sindicales, y planteó en una reunión el 3 de enero la necesidad de detener los paros antes de activar un plan de recapitalización. Además, se ha denunciado el intento de boicot por parte de la empresa del legítimo derecho de huelga sustituyendo a la plantilla en huelga por personal enviado días antes a casa por falta de trabajo. A esas labores, el responsable de CGT Emilio Gómez, añadía también a personal directivo, que está sustituyendo personalmente el trabajo que no se está tramitando, como la realización de certificados. Esta vulneración de la huelga por parte de la empresa se ha puesto en manos de los servicios jurídicos de CGT.

La última asamblea de la plantilla de Unipost, celebrada el pasado día 8, decidió continuar con la huelga al menos hasta el día 17 de enero. En la reunión mantenida con la empresa el día 9, ésta propuso negociar de nuevo el ajuste salarial, ya que la Comisión Consultiva de Convenios Colectivos presumiblemente no va a aceptar la nueva rebaja del 10%. Además, proponen una posible inyección de capital entre accionistas y entidades financieras para hacer frente a los pagos inmediatos, aunque desde CGT alertan que, en realidad, quien pone el dinero en este caso son los trabajadores y trabajadoras de Unipost con las rebajas salariales y los ERTE. Debido al esfuerzo económico que está suponiendo la huelga para el personal de la empresa, se ha abierto una caja de resistencia, a través de una cuenta bancaria que ha sido publicada en las redes sociales por CGT y parte de la plantilla.

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