Las invisibles

Si repasamos los expedientes de censura teatral franquista que Berta Muñoz Cáliz reunió meticulosamente en dos volúmenes publicados en 2006, no encontraremos una sola directora de escena, ni dramaturga, ni actriz. Todo son hombres. La censura no ha sido necesaria con las teatreras. El silenciamiento ha sido más efectivo para intentar anular el trabajo de pensadoras, filósofas y artistas. Dentro del variado abanico de trabajos teatrales, especialmente silenciado ha sido y es la dirección escénica, un apartado que parece reservado a la exposición artística, social e ideológica de hombres blancos de clase media o alta.

Quizá las teatreras han sido precursoras históricas en romper la división industrial del trabajo cultural (a veces auténtica cadena de montaje), y también un ejemplo de puesta en común de saberes, ideas y sueños. Pues es usual que quienes dirigieran, también escribieran y actuaran. Y más usual que éstas lo pusieran en común, y compartieran con sus compañeros lo que éstos muchas veces harían suyo. En presente también.

Águeda de la Calle, María Hidalgo “La Viuda”, Petronila Jibaja “La Portuguesa”, Juana de Orozco, Sabina Pascual, entre otras, responsables de cientos de comedias en las corralas del XVII y XVIII; Irene López Heredia, Carmen Ruiz Moragas o Eugenia Zúffoli; Margarita Xirgu, María Teresa León, Pilar Valderrama, Pura Maórtua de Ucelay, Ana Mariscal, Carmen Troitiño, Natalia Silva, Charo Amador, Charo Francés, Ana Rosa Cisquella, Victorina Durán, Adela Escartín, Nuria Espert, Marie Lourties, Pilar Miró, María Ruiz, Natalia Menéndez, etc. La lista, un arcoiris de sensibilidades e ideologías, es kilométrica. Casi 800 nombres… Agarren los dos volúmenes de Directoras en la historia del teatro español (1550-2002).

¿Y qué ha pasado en los comienzos del XXI? ¿Cuántos cientos de teatreras (no voy a hacer listado), invisibles con voz propia, trabajan en ciudades y pueblos del Estado español, aportando piezas que hablan de unos tiempos vivientes? Hace falta un esfuerzo para pensarlo y recensarlo (¿Centro de Documentación Teatral, Asociación de Autores de Teatro, Asociación de Directores de Escena? ¿Todas juntas?), y enfocar de nuevo, en tiempos crisis de sentido y retrocesos sociales.

Las cosas, como en teatro, se repiten. Los circuitos de programación y sus programadores, las políticas culturales y sus gestores. El sexismo incrustado en las uñas. Muchas teatreras con las que hablo no quieren dinero, ni subvenciones. Simple y llanamente quieren trabajar sin tener que demostrar el doble que sus compañeros, quieren hacer bolos por todo el Estado y también usar (¿por qué no?) las salas grandes de los teatros públicos, quieren enseñar teatro como asignatura (como la música), y experimentar desde la escena sin ataques de ego ni dislates presupuestarios.

Festivales como el Certamen de Teatro para Directoras de Escena de Torrejón de Ardoz o el Encuentro de Mujeres del FIT de Cádiz son espacios necesarios, donde no se entra en el juego de “quién la tiene más larga”. Pero al mismo tiempo estos compartimentos “femeninos” no dejan de ser parches dentro de un sistema heteropatriarcal, copyright y neoliberal. O sea, que al final acaba saliendo el “quién la tiene más larga”.

Pero es obvio. Y más ahora, en esta contraofensiva ultraconservadora. ¿Cómo se va a promocionar el trabajo de personas que acabarían desmontando el aparato discursivo machista, renovando –por fin– el hecho escénico y sus prácticas? Toca autoorganizarse. Esto ya lo vieron las teatreras en los 80, como Ana Vallés, Laila Ripoll, Angélica Liddell, Aitana Galán (dije que no haría lista).

La propia palabra “teatrera”, y no “directora”, puede entenderse como una noción despojada del ego soberbio, vinculada a lo común y colaborativo, como el mismo hecho escénico. Y las teatreras –a las que les importa un bledo ser invisibles– son parte fundamental, quieran o no quieran los poderosos, de la escena contemporánea española.

Ver oferta de empleo completa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s